El devorador de pecados.

Cuando exhalas,
Suspiras.
Cuando vienes siempre te alejas,
Más y más...
Haciendo más profundo el silencio
Y el abismo más intrigante.
Bendigo tu silencio
Porque es lo único que te mantiene cerca...
Lo único que tienes para mí.
Y en tu silencio te poseo
De la única manera en la que puedo poseerte,
De la única forma en que siempre estarás...
Sin que mi maldad te aleje,
Sin que mis errores me encadenen...
Sin que mi vergüenza me impida existir.
En tu silencio me das tu corazón
Y con el corazón me devoras,
Me tragas completo con todos mis pecados,
Con mis historias y todas mis vidas,
Con mi herencia y aquello que perdí para siempre.
Suspira,
Bendigo tus suspiros
Porque en ellos tu alma se vislumbra
Y el misterio de tus pensamientos se hace presente...
Enamorándome...
Encadenándome más y más.
Tu recuerdo será siempre mi dueño,
Y tu nostalgia el camino al que siempre volveré.
Devórame,
Devórame como yo te devoro en cada suspiro.
Eres las raíces de mi alma.