Nunca pido disculpas. No tengo la humildad ni la madurez.
Nunca, ni siquiera de esas disculpas falsas y vacías.
Siempre que me disculpo, hablo lleno de sarcasmo y rencor, como tratando de herir a aquel que me hirió primero, como tratando de culparlo por haber sido el causante de mi propia ira.
Siempre huyo.
Soy una persona pésima. Egoísta, mitómana y manipuladora. No sé ni cómo me aguantan, cómo alguien (quien sea) puede siquiera estar cerca de mí.
No debería existir.
Pero al menos sé que Dios (llamémosle así) existe.
Dios tendría que ser justo. No podría dejar que me saliera con la mía, no podría simplemente liberarme y eximirme de mis responsabilidades. Lo más sencillo sería simplemente asesinarme y librar al mundo de mi maldad. Pero no, Dios no podría hacer algo así, porque la paga del pecado es muerte... Y qué más muerte que seguir viviendo lastimando a los que me aman, a los que me odian y a los que ni siquiera se molestan en prestarme atención.
Muero con cada tontería que hago, porque el ser malo no me hace ser inconsciente.
En fin, perdón por existir... Todos sabemos que soy una basura.
La maldición
visto en un viaje místico de
osbel
un
5/26/2020
1 comentarios
... escritura automática, ganas de morir, inútil, maldición brujeril, odio desconcertante e intenso, tristeza
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