El devorador de pecados.

Cuando exhalas,
Suspiras.
Cuando vienes siempre te alejas,
Más y más...
Haciendo más profundo el silencio
Y el abismo más intrigante.
Bendigo tu silencio
Porque es lo único que te mantiene cerca...
Lo único que tienes para mí.
Y en tu silencio te poseo
De la única manera en la que puedo poseerte,
De la única forma en que siempre estarás...
Sin que mi maldad te aleje,
Sin que mis errores me encadenen...
Sin que mi vergüenza me impida existir.
En tu silencio me das tu corazón
Y con el corazón me devoras,
Me tragas completo con todos mis pecados,
Con mis historias y todas mis vidas,
Con mi herencia y aquello que perdí para siempre.
Suspira,
Bendigo tus suspiros
Porque en ellos tu alma se vislumbra
Y el misterio de tus pensamientos se hace presente...
Enamorándome...
Encadenándome más y más.
Tu recuerdo será siempre mi dueño,
Y tu nostalgia el camino al que siempre volveré.
Devórame,
Devórame como yo te devoro en cada suspiro.
Eres las raíces de mi alma.

sin título.


un destello de luz... luz violeta. cielo que dejó de ser azul y giró la vista al rojo... instante color violeta, instante mágico de milagros y sonrisas verdaderas, de esperanzas que se pierden. luz violeta, morada como pétalos de terciopelo... eso serás siempre, una eternidad violeta. nube en el ocaso, cielo al amanecer... flor, cristal, destello de luz...


silencio...
ahora tu voz es silencio,
luz gris,
frío.
silencio...
como el silencio del cielo,
como las alas de los pájaros
que planean sobre el agua blanca...
y el silencio de la tierra fría.
silencio,
luz gris...
viento callado que grita mudo,
que mueve recuerdos...
que viene y luego se va...
gritando en silencio sin voz.
sin rumbo...
vagabundo que erra
con pies de silencio y muerte
con ojos vacíos de lágrimas
y manos vacías de tacto.
vagabundo de rostro gris
y ojos huecos...
ahora tu voz es silencio,
y de nuevo la partida ha regresado...
la luz gris y el frío cubren el cielo mudo...
y las aves blancas son las únicas que vuelan
sobre nuestras cabezas.
canta tu canción de frío,
de muerte y soles blancos...
de luces grises y de polvo...
y déjame escuchar tu silencio,
que es ahora tú única voz.
cielo mudo,
blanco sol,
silencio.