la transitoriedad del ser

A lo largo de nuestra vida circulan ante nosotros infinidad de objetos, sonidos, colores, personas, sueños, miedos, dioses... algunas cosas buenas, otras malas, todo transitorio, como todo en este universo, donde hasta el tiempo cambia, pese a quienes digan que es lo único eterno. Dicen que lo único permanente es el cambio, y el movimiento de todo cuanto ocupa un lugar en el espacio, visible o no. Todo es transitorio, todo efímero. Sin embargo, parece que la vida de ciertos mometos es más larga que la de otros. No te has preguntado por qué las cosas buenas duran tan poco? una carcajada no dura tanto como una sesión de llanto... mal pedo... pero a veces... muy seguido, llegan otras cosas mejores, y todo va cambiando... tu ropa, tus discos, tus horarios de vida, tu trabajo, lo que vez en la calle, los lugares donde te mueves... tus enemigos y hasta tus amigos. La gorda ha tenido muchos gatitos, el pasado huyó, lo amábamos, echaba un chingo de desmadre y estaba muy loco... pero se fue, muchos amigos se han ido como él... a muchos los extraño, y la verdad a otros no tanto; y hay otros que no están ahora, pero que guardamos la esperanza de que regresen, y volver a verlos aunque sea por un momento antes de que vuelvan a partir... pero pese a todo muy frecuentemente recuerdo, aunque sea por unos instantes, esas cosas que ya no están.

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