9 de Agosto de 2005
Estimado vecino:
Un entusiasmo añorable me invade al escribir estas líneas... entiendo lo desconocido que puedo resultarle... pues ninguno de los dos conocemos el nombre del otro, y sólo nos guiamos por nuesrtras apariencias y por las ocaciones esporádicas en las que nos vemos.
Recuerdo una ocación... un domingo quizá, del mes de agosto del año 2002, cuando salí de mi casa para encontrarme con alguien ahora desagradable... Yo llevaba una playera de las llamadas cuello de tortuga y unos pantalones de terciopelo... mi gabardina brillaba bajo los rayos de un sol de las 9 o 10 de la mañana... iba a la esquina a tomar un microbus... y usted salía de su casa vestido formal y elegantemente... cruzamos miradas, como quien no se conoce... pero creo que es usted un hombre amable y centrado, y quizá pudiera interesarse en mi conversación, que desgraciadamente no puedio hacer personalmente ya que justo en este momento me encuentro en un estado físico no muy propicio para levantarme y salir de casa...
Ayer fui al sanborns de gustavo baz a tomar café con algunos conocidos de un muy buen amigo mio... no le puedo negar que mi estancia no era divertida... más bien era algo aburridaa... hasta que descubrí que a unas cuantas mesas de nosotros se encontraban dos hombres que fumaban mientras bebian de sus tasas... algo me sorprendió. (...)
carta al vecino de la casa 101 del lote 8 de la calle Galeana... (un fragmento)
visto en un viaje místico de
osbel
un
10/11/2007
... raro
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