la mierda de oro


después de una etapa de letargo que surgió, entre otras cosas, como consecuencia de una frustración, he reflexionado en la permanencia de los actos y palabras.
empecé el 2008 contento, con varias necesidades cubiertas de mi lista de necesidades básicas: trabajo seguro, dinero ahorrado y listo para gastarse, algunas prendas de vestir nuevas, la cajita de consumibles llena, incluso amor... y sobre todo, con buenas intenciones de transformar este año en lo mismo que cada uno de sus días, y cada uno de los días de mi vida: un momento feliz. estaba en un proceso parecido a los programas de 12 pasos, en el que por fin reconocí que mi actitud personal debía cambiar por completo para poder caminar en el camino de la felicidad, aceptando ayuda externa, pero sobre todo, manteniendo fuerte la convicción interior de buscar, aceptar y materializar el cambio. todo estaba bien hasta que, como ya había pasado, algo hizo de repente que la "felicidad" se acabara... algo, no importa qué, ni cómo, ni por qué... sólo sucedió eso, y ya.
creo que no soy el único al que le sucede eso, he sido testigo de varios acontecimientos similares, en los que la situación general parece cambiar su dirección en 180 grados. a veces he estado involucrado en estos cambios, a veces sólo los he contemplado como un espectador ajeno a los hechos... por eso debería estar acostumbrado a la transitoriedad de la "felicidad"... a que no se puede contener por mucho tiempo... creo que es verdad que no es una meta, sino un camino, y que no podemos detenernos y dejar de caminar, porque todo el universo se mueve ininterrumpidamente.
he estado pensando seriamente en eso, en que debo mover los pies y seguir caminando, sin detenerme. nadie me obliga a correr, puedo caminar con pasos tan lentos como mi pereza y amor al sedentarismo y a la tranquilidad me lo permitan... qué más da que algunos confundan mi tranquilidad con mediocridad, qué más da que no me acepten, que no tengan la menor intención en conocerme... yo puedo caminar al paso que quiera, incluso caminar sin los pies... pero siempre caminar, eso es lo único importante, el no dejar de moverme. si pretendiera quedarme quieto, el universo entero me movería, inevitablemente... es mejor llevar el control de nuestro movimiento.
hace algunos años, Hadassa me explicaba algunas cosas sobre el bien y el mal que yo no comprendía muy bien... su parábola hablaba de una mierda de oro (términos algo escatológicos, pero interesantes) que "el mal" ponía en nuestro camino para engañarnos, porque según ella, el mal siempre era malo, y buscaba hacer cosas malas, como destruir, engañar, etc. si no reflexionábamos demasiado en nuestros actos, fácilmente podríamos dejarnos engañar por el brillo del supuesto metal precioso, y detenernos en nuestro camino para arrastrarnos a recoger la mierda y comerla completita, pensando que es oro de verdad, olvidando que no es sino mierda.
algo de lo que Hadassa decía es verdad, me ha sucedido varias veces... me dejo engañar, no por el mal sino por mí mismo... y pienso que soy rico y afortunado, y que puedo tranquilamente revolcarme en el piso, extenderme a todas mis anchas en el polvo, sin moverme más, sólo descansar y disfrutar de mi riqueza, del oro que apareció mágicamente en mi camino y que por supuesto es mío, sólo mío... desgraciada(o afortunada??)mente no tardo en descubrir el sabor ácido de la mierda, y su pastosa consistencia entre mis dientes y debajo de mi lengua... y entonces, inevitablemente, me siento tan estúpido que siento que merezco comer más mierda todavía, por haber creído que el oro era real. hace apenas unos días, volví a dejarme engañar por algo que podría ser la mierda de oro... pero quiero dejar de pensar en ella, y dejar de sentirme triste, engañado, frustrado y todas esas cosas que a veces sentimos cuando nos pasa algo "malo". prefiero continuar mi inicio de año feliz, y continuar con las buenas intenciones y las esperanzas de que este año sea diferente, con los deseos de cambiar la actitud, con la confianza en el gran espíritu, en esa esencia exquisita que hace que las estrellas brillen en el cielo oscuro, que hace que la tierra nos regale la belleza de las flores, que el mar exista demostrándonos que la magia es real... prefiero seguir creyendo que la felicidad es un camino, no una meta; que la dicha perfecta es el amar sin importar ser amado; que si alguien me trata mal es porque no me conoce...
después de todo, este año, con sus escasos 10 días, me ha dado muchos motivos de felicidad y de reflexión: lo empecé muy feliz, muuuuuucho, y esa felicidad fue real, aunque muy pasajera. cumplí un año de trabajo en el Centro Cultural Miguel Sabido... un año de apoyo, reconocimiento, aprendizaje..., mi teléfono celular se volvió a resbalar de mis manos y se hizo cachitos, lo que me obligó a comprar uno nuevo, que es más bonito... recogí mi título universitario, y ya lo tengo entre mis manos después de un año de huir de él, y hasta mis amigos de teatro decidieron que yo ganara la Chichi de Oro al mejor actor del 2007, por una obra que odiaba, por un personaje que nunca quise hacer, que siempre representó un reto muy dificil para mí y que ahora es el que más me ha enseñado. todas estas cosas merecen la pena de olvidar y seguir sonriendo, y seguir diciendo sí. "por todo lo que ha sido, gracias... y a todo lo que vendrá, Sí"
amor y paz.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

he sido testigo de varios acontecimientos similares, en los que la situación general parece cambiar su dirección en 180 grados

A mí me cambia 360º.. jodido... vueeeelta... jodido... vueeeelta... jodido... y así.

si pretendiera quedarme quieto, el universo entero me movería, inevitablemente... es mejor llevar el control de nuestro movimiento

Soy de la opinión que todo escapa a nuestro control.
Las variables que nos circunvalan son tan complejas que es prácticamente imposible planear un objetivo y ajustarse a los pasos trazados.

desgraciada(o afortunada??)mente no tardo en descubrir el sabor ácido de la mierda, y su pastosa consistencia entre mis dientes y debajo de mi lengua... y entonces, inevitablemente, me siento tan estúpido que siento que merezco comer más mierda todavía

En cinco minutos tengo que cenar... shit!

y seguir diciendo sí. "por todo lo que ha sido, gracias... y a todo lo que vendrá, Sí"
amor y paz


Exacto... y mejor que la mierda la dejémos de lado...

:]

osbel dijo...

la mierda de oro es de esas mierdas que no parecen serlo, sino que parecen oro puro!! por eso uno se suele confundir, y luego viene el desengaño, al comerla.
gracias por el comentario, sr. me esforzaré el doble por dejar de lado cualquier mierda.
amor y paz.