el pasado siempre es diferente al presente... quiero decir, en el mejor de los casos. aunque... creo que siempre es diferente, al menos para mí. a veces recuerdo lo que solía hacer tiempo atrás. recuerdo, por ejemplo, cuando era mucho más joven que ahora, hace unos 8 años, y cómo me divertía con mis dos mejores amigos, sentados en los parques sin hacer nada, aparentemente. a veces grabábamos nuestras conversaciones, a veces esperábamos a que se hiciera de noche para caminar y espiar a la gente. uno de mis mejores amigos era fan de nirvana, junto con su hermana mayor, quien se pasaba los días en salas de chat platicando con gente que vivían a enormes distancias de nosotros, y cuya voz y cara nunca conocía... mi otro mejor amigo lo había sido por más tiempo, aunque ahora pienso que nunca nos conocimos muy bien. a veces, los tres nos sentábamos en el pasto o la tierra, y nos quedábamos en silencio, hasta que nos aburríamos y entonces nos levantábamos y caminábamos más. aparentemente, mis dos mejores amigos y yo éramos felices, estando en el limbo entre la secundaria y la prepa, y la huelga histórica de la unam nos hacía favor de transformar nuestra vida y pequeño mundo feliz, en un programa de tv gringo, tipo los años maravillosos. todo era como un capítulo de kevin arnold, o una de esas películas de terror que se desarrollan en el campo gringo, con niños huevones que no van a la escuela y se pasan el tiempo entre árboles y mirando nubes, y todo esto con un soundtrack de todas las rolas de nirvana. hasta que algo dentro de mí, y quizá dentro de ellos también, me dijo que ese no era mi lugar... me gustaba estar en el parque sin hacer nada y riéndome como si estuviera pacheco, pero ya no lo disfrutaba. ellos empezaron a salir sin mí. las mujeres y los bienes materiales empezaron a tener otro valor en nuestras vidas, hicimos otros amigos, y nuevos intereses llegaron, junto con unos cuantos pasos más de distancia entre nosotros. a veces cuando salíamos, la mamá de alguno de ellos nos cuestionaba sobre la forma de vestir, o alguna pendejada del estilo. en aquél entonces yo era fan de los vampiros, y empecé a vestir de negro, me dejé el cabello largo... mis cuates se clavaron en ondas distintas... uno empezó a ir a todos los partidos del pumas, y junto con la hermana mayor se hicieron cuates de las porras y empezaron a echar un desmadre de los mil diablos, y todo su mundo se marcó bajo el logo de los pumas. el otro se empezó a tirar a cuanta vieja le latía, y luego su jefa empezó a decir que yo era una mala influencia en su vida, y compartió su idea con la jefa del otro cuate, lo cagado fue que de los tres, yo era el único que iba a la escuela y que no estaba perforado y que no pasaba más de 20 minutos al día frente a la tele, aunque también era el único que decía groserias frente a los adultos sin intimidarme, y que no iba a la iglesia católica, y que no participaba en los festivales del día de las madres, y mi mamá era la única de las tres mamás que no era amiga del club de mamás de la escuela, y que no se sabía sus nombres, y que se maquillaba todos los días y usaba zapatillas de tacón y medias y que estaba en su peso y talla ideal de acuerdo con los doctores. jojojo.
un día le dije a uno de ellos (al fan de nirvana y los pumas que era con el que me veía más) que me cagaba... que ya no me latía verlos, que me aburría nuestro desmadre y que me cagaban la madre. que estaba hasta el pito, y que ya no quería seguir siendo su mejor amigo... y que sabía que él y el otro pensaban lo mismo de mí. me propuso buscar al tercer mejor amigo, para juntarnos los tres y hablar del tema... pero han pasado 8 años y sigo esperando la llamada. jo.
una vez me encontré a uno en la calle, me saludó chido. sabíamos quienes éramos, pero ninguno de los dos nos reconocíamos. en otra ocasión me encontré al otro, y pasó lo mismo.
a veces me da la impresión de que mucha gente piensa como sus madres, y que yo no me parezco a mucha gente... y quizá por eso mucha gente no siente demasiada empatía por mí (jojojo, mucha gente... :])
a veces trato de analizar las cosas y veo que ellos son ahora mucho más huevones y pránganas que yo, que no tengo oficio ni beneficio, y recuerdo que nunca he necesitado tener un chingo de cuates, ni ir a un antro los fines de semana para poder echar un desmadre memorable, ni me ha detenido jamás la falta de varo para poder hacer lo que más me gusta, y nunca he conocido de marcas ni diseñadores, ni necesitado ropa cara para que me digan que me veo chido, ni ser muy guapo para tener pegue, ni he necesitado tener coche ni saber manejar para poder moverme por todos lados y a donde tenga que ir, ni he necitado rasurarme ni cortarme el pelo, ni necesito tener trabajo para poder tragar a mis anchas ni ir al cine... y entonces mi autoestima se compone un leve... pero siempre que oigo a nirvana me acuerdo de ese par de cabrones y de nuestra amistosa vida feliz... tormentosa como el resto de mi adolescencia y ahora mi adultez.
quizá era de verdad una mala influencia para ellos, quizá la mamá de mi cuate decía pendejas y la falta de amor en sus relaciones sexuales poco regulares afectaba su percepción del mundo y la hacían ser un poco intolerante... de cualquier forma, a menudo me siento solo, pero eso nunca me ha afectado demasiado.
la reflexión filosófica es: deja fluir la vida, y sigue haciendo lo que quieras, prestando atención a lo que quieras e ignorando lo que quieras. luego, cuando el tiempo haya pasado lo suficiente, podrás mirar atrás y mirar el presente, y podrás decidir si las cosas te gustan o no.
bad girl
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3 comentarios:
Wow... una entrada de putísima madre!
:O
No obstante, siento decir que no coincido con la reflexión final lo cual, si es cierto todo lo que has escrito, no debe importarte gran cosa.
:]
yee el tiempo pasa
y algunas cosas c quedan
creo q es mejor prestarle atenciaon a las cosas q estan
Ive read this topic for some blogs. But I think this is more informative.
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