nada se induce.


sigo sintiéndome cansado...
como desde hace tantos años...
igual.
sigo pensando cómo hablarte,
cómo hacer para que te acerques
para que por lo menos me escuches,
aunque después sigas sin decir nada.
sigo con el vacío en el estómago
y con las ganas de gritar en la garganta,
con los ojos rojos y mojados
viendo siempre tu rostro.
no puedo dejar de mirarte,
y aunque cierre los ojos,
te escucho, te huelo en cada suspiro,
te recuerdo en cada roce,
en cada gesto...
en todas las miradas.
y sigo cansado,
de repetir tantas veces lo que siento,
lo que quiero hacer contigo,
lo que quiero que sepas...
sin saber siquiera si puedes oírme,
si quieres hacerlo.
ya no siento ni odio ni rencor,
ya tampoco siento ganas...
ya sólo es esta obsesión recurrente,
este acto rutinario...
este orgullo incontrolable...
y sigo igual de cansado, como hace tanto tiempo.

2 comentarios:

Blá. dijo...

no pienses , sólo ve y grítalo ...

LILITH dijo...

la expresión de de un deseo reprimido...
es bello además que no lo puedas expresar, no ante la persona en sí...
por que si lo hicieras, a lo mejor no escribirías así...
con ese coraje... con esa pasión...
y que al leerlo hagas remover lo que creías asentado...
no solo para tí... sino para los que se han sentido así alguna vez...